Europa en la encrucijada

Sostenerse mutuamente

“Este no es el tiempo del egoísmo, porque el desafío que enfrentamos nos une a todos y no hace acepción de personas. Entre las numerosas zonas afectadas por el coronavirus, pienso especialmente en Europa. Después de la Segunda Guerra Mundial, este continente pudo resurgir gracias a un auténtico espíritu de solidaridad que le permitió superar las rivalidades del pasado. Es muy urgente, sobre todo en las circunstancias actuales, que esas rivalidades no recobren fuerza, sino que todos se reconozcan parte de una única familia y se sostengan mutuamente. Hoy, la Unión Europea se encuentra frente a un desafío histórico, del que dependerá no sólo su futuro, sino el del mundo entero. Que no pierda la ocasión para demostrar, una vez más, la solidaridad, incluso recurriendo a soluciones innovadoras. Es la única alternativa al egoísmo de los intereses particulares y a la tentación de volver al pasado, con el riesgo de poner a dura prueba la convivencia pacífica y el desarrollo de las próximas generaciones”.

Papa Francisco, Mensaje Urbi et Orbi en la Pascua (12/04/20).
Ver aquí el Mensaje completo.

 

El verdadero europeísmo debe ser crítico

“En nuestro país se confunde con facilidad a la Unión Europea, un proyecto político y económico de gran envergadura, hoy plagado de problemas, con la misma idea de Europa, basada en unos ideales de civilización fruto de un largo proceso de decantación histórica. El mejor europeísmo mira a estos ideales -Europa como espacio de dignidad, solidaridad, libertad, igualdad- y desde ahí mide el progreso de la integración, la realidad institucional y las políticas de Bruselas. Por eso el verdadero europeísmo debe ser crítico en ocasiones”.

Artículo ‘Europeísmo contra el virus’, de José M. de Areilza.
Publicado en Las Provincias (12/04/20).

 

Renovar el sentimiento de comunidad

“Los millones y billones que estamos gastando hoy para evitar una catástrofe mayor son una inversión en nuestra protección futura y establecerán un vínculo entre generaciones. Por ello, los fondos de nuestro próximo presupuesto deben contribuir a conservar lo que más nos importa y renovar el sentimiento de comunidad entre las naciones europeas. Un plan Marshall de estas características ayudará a construir una Europa más moderna, sostenible y resiliente. Pero hay algo que este enorme esfuerzo, esta nueva Europa, necesitará más que nada: la ciudadanía europea debe querer un futuro común en el que nos apoyemos los unos a los otros.

Lo que veo hoy en Europa nos muestra el camino y me llena de orgullo. El futuro de Europa son los checos que envían 10.000 mascarillas a España y a otros lugares. Son los aviones que transportan enfermos desde el norte de Italia hasta el este de Alemania. Es la primera reserva común europea de equipos médicos, o los respiradores y los kits de pruebas adquiridos conjuntamente por casi todos los países, desde Rumanía a Portugal, para su envío a España, Italia y otros lugares. La energía y solidaridad de esta Unión también alcanzó a los miles de europeos que se habían quedado bloqueados lejos de casa en Vietnam, Suráfrica o Argentina y que volaron de regreso a sus países con un billete europeo. Con cada uno de estos actos de solidaridad, Europa se recupera un poco más. Y no me cabe duda de que, en breve, volverá a levantarse. Unida”.

Artículo ‘Cómo se recuperará Europa‘, de Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.
Publicado en ABC el 8/04/20. Ver aquí el artículo completo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s